
Mi fluir en fusión

Florencia Villaverde Siri
Desde niña he disfrutado de mi cuerpo, amaba bailar y si era en grupo mucho mejor, me energizaba y me divertía. Fui creciendo explorando diferentes estilos: contemporánea, contact, afro, danza aérea y circo. Fundamos con un grupo de amigas el espacio de circo El Picadero, una asociación de gestión colectiva con la que hicimos varios espectáculos.
Me recibí de Licenciada en Comunicación en la Udelar, con orientación comunitaria y audiovisual. Trabajé en tevé ciudad, el canal público de Montevideo, donde creamos con un grupo de colegas Árbol televisión participativa, a lo que me dediqué por más de 10 años. Una experiencia muy exitosa que fue reconocida por Unesco, y derivó en una organización social. Realicé también audiovisuales participativos junto con mujeres de diversos barrios a través de Proyectos con la Secretaría de la Mujer.
Mis experiencias me llevaron a buscar más herramientas y aplicarlas, entre ellas me formé en Educación Popular en la Multiversidad Franciscana y en Terapia Gestalt de grupo, familia y pareja en el entonces llamado Centro Gestáltico de Montevideo.
Mientras toda la ebullición de mi juventud sucedía, tuve a los 24 años un accidente que despertó, en mí, memorias corporales dolorosas causadas por vivencias de mi infancia. Gracias a diversas terapias psicológicas, energéticas, corporales y espirituales, pude ir sanando y lograr un bello reencuentro con mi cuerpo y mi feminidad. Fue un renacer a una nueva forma, que sigo y seguiré caminando, basada en la confianza en mí y en la Vida.
Hace años convivo con mi compañero con quien disfrutamos de una relación sincera y amorosa, y hemos traído al mundo a 2 seres hermosos. La maternidad me llegó con las ganas de dedicarme a criar y soy afortunada de haberlo podido hacer, realizando actividades fuera de casa sólo por placer. Durante ese tiempo, me formé como terapeuta de Medicina China en la Escuela Neijing y comencé a atender pacientes. También me formé en prácticas y danzas orientales femeninas, me reencontré con la danza en su función energética y sanadora, y comencé a facilitar actividades para mujeres.
Me sigo formando y aprendiendo, compartiendo, creciendo. Me apasiona reunir mi camino, integrar mis diferentes pasos, los difíciles, los sencillos; conectar con mi hacer como manifestación de mi ser y de la Fuerza creadora, y ponerme al servicio de un mundo más saludable y amoroso.
Para hacerlo, te comparto una de las claves que me ha susurrado el misterio en un momento difícil: “fluir en fusión”. Sentirlo me guía en mi cotidiano y me trae consciencia e inspiración para las propuestas que te brindo, con la intención de acompañarte para que puedas cada día más, fluir en fusión con quien sos.
Aquí y ahora, en este sitio, te cuento sobre ellas.